IES Infante Don Fadrique. Filosofía

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En este blog se irán publicando los materiales de las asignaturas del departamento que imparte el profesor Antonio Miñán. Para evitar confusiones, busca en la derecha las distintas asignaturas.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El circo glaciar de Gredos, noches en vela y cincuenta y cuatro ovejos

La montaña enseña mucho. Uno cree que no puede, que las fuerzas le abandonan, que estaría mejor en cualquier otra parte, que queda demasiado camino por andar y que siempre es cuesta arriba. A veces, incluso, te arrepientes de haber venido. Nada de eso es cierto pero la derrota es seductora. ¿No es extraño ese pensamiento? Lo que parece atractivo es el éxito o la felicidad pero no es así. Es fácil, muy fácil, dejarse arrastrar por el desánimo y flaquear, incluso al comienzo. La felicidad es para los valientes. 
El viernes pasado, cuando muchos de nosotros y de nosotras estábamos dos mil y pico metros de altura, haciendo una caminata de alta montaña de casi seis horas, con el granito atravesando las botas (o las zapatillas de estar por casa, que de todo había) pensamos que no era nuestro lugar. Otros se quedaron con ganas de más y habrían aguantado otra marcha igual al día siguiente.Descubrimos que la montaña es dura pero hermosa, que es una maestra excelente y que nos enseña que nuestros límites están mucho más lejos de lo que habíamos creído.

Mereció la pena cuando, ante de nosotros, se levantó el circo glaciar, majestuoso y terrible,  presidido por el Almanzor, dándonos la bienvenida. Abajo, en la laguna grande, hubo tiempo de darse cuenta de que la subida no había sido para tanto y de que lo que parecía una certeza una hora antes, era escasamente una impresión pasajera.

La vida es un estado de ánimo y no somos más felices porque no nos damos cuenta de que lo somos. La montaña es una metáfora de nuestro modo de enfocar la vida. Puedo dejarme persuadir por el cansancio o puedo gobernarme y ser yo quien toma las decisiones. Cuando esto ocurre, el mundo funciona a tu alrededor y ya no da tanto miedo. Entonces, uno puede decirse algo muy sensato; he hecho lo que he querido hacer, he tomado algunas decisiones, el resto no es cosa mía. Si la la primera fatiga decide por mí, no soy yo quien decide. Ya no estoy seguro de si estoy hablando de nuestro viaje a la montaña o de segundo de bachillerato.

Ha sido un viaje muy interesante y muy divertido. Incluso cuando tuvimos, cómo llamarlo, una discrepancia de opiniones acerca del uso que se le debe dar a una habitación de albergue, incluso entonces, aprendí algo.; sería estupendo que vosotros y vosotras también. Ya es difícil llegar a un acuerdo con uno mismo pero, en ese caso, sólo tienes que responder ante ti. Cuando el acuerdo es con un grupo, es el grupo quien te pide cuentas. Esto ya es más difícil... y más grave.

Cincuenta y cuatro ovejos (hay que ver lo bien que se le entiende a Enrique cuando habla) en la Sierra de Gredos haciendo exactamente eso; el ovejo.

A los que no pudisteis venir tenemos que deciros que os echamos de menos, de veras.

Miñán

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Como bien te he dicho esta mañana, me acabo de leer el texto! Jajajaja
ME ENCANTA, JO!
Tremendas las partes:

"una discrepancia de opiniones acerca del uso que se le debe dar a una habitación de albergue" " ovejos " " zapatillas de estar por casa" jajajajajajajaj

ME ENCANTA! :D

Otro viaje por favor!


Sara Fernández.

Virginia dijo...

Ohhhhhhhhhh! Que ''bonico'' jajaja que nooo , que es broma , es hermoso , poético ( eso ya te gusta más...¿ehh? ) y da ánimos para seguir adelante ya sea andando a duras penas por los ''pedrolos '' de la sierra de gredos como por nuestro día a día cotidiano ... GRACIAS , GRACIAS, GRACIAS por ese impresionante fin de semana que disfrutamos , o por lo menos yo disfruté , al máximo.

Ojalá se repita una experiencia así pronto :)

Virginia Sevilla.

Anónimo dijo...

Jo Antonio Miñan cada vez que escribes o dices algo me entran menos ganas de irme del intituto, te parece bonito?en serio el viaje a Gredos nos hizo aprender MUCHAS MUCHAS cosas por lo menos a mi, y una de ellas es que no nos damos ni cuenta de lo buenas personas no, geniales que podéis llegar a ser los profesores con nosotros, gracias gracias y que sepas que me quedé con las ganas de subir al Almanzor (aunque eso conlleve que sufráis mis quejas :D)
voy a echar de menos mucho cosas asi:(

CARO Serrano Bayón.

Soraya dijo...

Soraya!
Acabo de leer el texto y me parece IMPRESIONANTE!ya que fue una experiencia maravillosa e inolvidable, porque viví momentos que son inexplicables y que me enseñaron mucho de la vida!Yo también opino que hay que repetirlo y muy pronto..porque aunq yo no subiera a la maravillosa montaña, esta me enseñó mucho, cuando me quedé en el albergue, estuve durante varias horas observando lo que la naturaleza me estaba brindando, en ese momento, sensaciones que nunca antes pensé que podría haber sentido las sentí y eso para mí fue algo muy importante que me hizo pensar y madurar más en la vida! GRACIAS¡¡¡
Soraya! que no es coja, es cojonuda!!!! jajajaaj
Un bsito!